Skip to content

Los efectos psicológicos del desempleo (2 de 2)

Perder un empleo tiene repercusiones que van más allá de la reducción del poder adquisitivo.

Supervivencia, ira, frustración

Jóvenes y mayores, consecuencias distintas
Las consecuencias psicológicas son diferentes para los distintos grupos de población. En la juventud, el desempleo prolonga la dependencia de los padres y provoca un estado de agresividad y de rebelión que, poco a poco, deriva en otro de marginalidad “con propensión hacia vías alternativas de socialización, como la delincuencia”, añade el profesor José Buendía. Los jóvenes viven el paro como un fracaso y esto puede abocarles a la depresión, reducir sus relaciones sociales y aumentar su pasividad.

A menudo, se recluyen en casa para ver la televisión o escuchar música y experimentan vergüenza ante la familia, porque sienten que les han mantenido y se han sacrificado en beneficio de su preparación profesional. Es más, algunos estudios constatan que los jóvenes acaban imbuidos por sentimientos de apatía y resignación, y abandonan la búsqueda de trabajo ante los fracasos repetidos. Otras veces, en especial quienes tienen un elevado nivel cultural, transforman su irritabilidad en trastornos psicofisiológicos que se concretan en problemas digestivos, broncopulmonares y dermatológicos. Y muchos acaban por pensar que son ellos los verdaderos culpables de estar en el paro.

Los adultos pasan en general por varias fases ante un despido. Primero experimentan un shock, se sienten sorprendidos por la noticia, desorientados y tienen miedo. Después, creen estar de vacaciones (aún no han interiorizado que están desempleados), lo perciben como una situación temporal y, a menudo, se dedican a hacer arreglos en la vivienda durante un tiempo. Pero llega un punto en el que tienen la necesidad de buscar trabajo y, ante los repetidos fracasos, se sienten ansiosos e irritables, una fase que puede durar varios meses y que puede derivar en distintos trastornos psicofisiológicos.

Por último, terminan por reconocer su identidad de desempleados y la viven como un fracaso personal y social. Igual que los jóvenes, tienden a quedarse en casa ante la televisión o duermen más horas de lo habitual, con una enorme sensación de vacío.

Golpe a la autoestima

En España, la mentalidad de las generaciones más mayores, educadas para tener un empleo para toda la vida, tampoco ayuda a salir de esta espiral. En cambio, entre la gente más joven, es normal que se cambie de actividad y de profesión. En Estados Unidos, se calcula que, durante su vida activa, una persona tiene entre 5,6 y 7 empleos distintos, informa Buendía. No obstante, “al desempleado no hay que tenerle lástima ni caridad. Debe recibir el mensaje de que ser parado no es lo que le define. El desempleo es una transición entre dos trabajos. Y debe mantener una actitud de las ‘3 C’: combativa, comprometida y de control de la situación”, puntualiza.

Modelo SOS: atención psicológica a los desempleados
A pesar de todo, el desempleo supone un golpe a la autoestima. Sus efectos serán más intensos entre las personas que perciben el trabajo como algo atractivo, tienen altas expectativas de conseguir empleo y están muy motivados para buscarlo. Quienes tienen una actitud más positiva hacia el trabajo sufrirán con más intensidad los efectos del paro.

Según añade el especialista, el despido también es un riesgo para la salud física de las personas, hasta el punto de que puede considerarse un factor más de riesgo cardiovascular. Cuando un desempleado se siente atrapado en la espesa red de preocupaciones diarias con motivo de haber perdido el trabajo, son frecuentes los sentimientos de fracaso, la sensación de no soportar cargas familiares y frustración, pero también de ira, rabia y hostilidad. Además, se ha demostrado que una irritabilidad desproporcionada, el sentimiento de desmoralización y, sobre todo, la hostilidad constituyen un factor clave que pueden llevar a trastornos cardiovasculares.

Este aumento del riesgo es independiente de la edad, el estado civil, el nivel educativo, la posición socioeconómica y otros factores de riesgo cardiovascular como el colesterol, la obesidad, la hipertensión, el consumo de alcohol o la baja actividad física.

Modelo S.O.S.
Es un error pensar que los problemas por estar en paro se reducen a la pérdida de ingresos e intentar paliarlo con la ampliación de la cobertura del subsidio por desempleo. José Buendía destaca que se necesita también disponer de un lugar en la sociedad, niveles adecuados de autoestima para poder funcionar como persona, realizar unas actividades que los otros reconozcan y valoren y, sobre todo, “la percepción de suficiente apoyo”.

En línea con esta filosofía, José Buendía y el profesor Francisco Ramos, de la Universidad de Salamanca, han ideado el Modelo S.O.S. (Supervivencia, Organización y Solidaridad) contra la crisis. Ambos profesionales sostienen que no hay que “psicologizar” la crisis -tratar desde el punto de vista de esta disciplina- cuando se habla de la atención psicológica a los desempleados, ni suministrarles psicofármacos, sino proporcionarles técnicas de supervivencia, organización y solidaridad e implicar a toda la sociedad.

Las técnicas de supervivencia y solución son fundamentales para dejar atrás las lamentaciones y empezar a ejecutar planes de acción, en los que se deberían implicar profesionales que puedan resolver estos problemas desde una perspectiva clínica y laboral. La organización se refiere a los recursos y medios disponibles de todas las instituciones, así como a la necesidad de coordinarse a escala mundial, mientras que la solidaridad social es una llamada para colaborar de manera económica y humana con las personas desfavorecidas para amortiguar el impacto de la crisis, así como con las ONG que ya trabajan en este ámbito.

Ir a “Los efectos psicológicos del desempleo (1 de 2)

Autor: Consumer-Eroski
Fuente: www.consumer.es

Difundir el amor, compartir el articulo

Articulos relacionados

Comentarios

No hay comentarios en esta entrada.

Enlaces relacionados

No hay enlaces relacionados en esta entrada.

Añadir comentario

Obligatorio

Obligatorio

Opcional