Skip to content

La historia del humorista psicótico

Humor rozando la locura

 

Desde la Universidad de Oxford no han hecho más que confirmar lo que muchos ya sabíamos: los humoristas están un poco locos. Y es que científicos de esta prestigiosa institución inglesa han realizado un estudio entre más de 500 cómicos de medio mundo con resultados muy sorprendentes.

Los humoristas están un poco locos

Según Gordon Claridge, uno de los investigadores de este proyecto, para hacer el humor hay que meterse de lleno en un campo cognitivo ligado a la esquizofrenia o el trastorno bipolar. No son de extrañar por tanto esos comportamientos exagerados que hemos podido ver en más de una ocasión entre nuestros grandes cómicos.

Cómicos españoles con trastorno mental

Por ejemplo, lo de Gila podría ser una obsesión compulsiva por hablar por teléfono. Horas y horas de monólogos telefónicos sin fin que podrían esconder una patología maniática. La pregunta es: ¿qué hubiera sucedido si este cómico hubiera vivido en la época del Whatsapp?

Millán Salcedo, sin embargo, tenía claros signos de esquizofrenia. La mitad de Martes y Trece es conocido por sus tics y sus repentinas posesiones que lo obligaban a delirar hasta unos puntos insospechados. Además, su locura era contagiosa ya que su compañero Josema Yuste no podía evitar dejarse llevar y volverse un poco loco él también.

Aislamiento social y trastorno depresivo podrían estar detrás del genial Eugenio. Su semblante imperturbable y su escasa capacidad para mostrar emociones eran la marca de la casa de este genial humorista catalán que se ha convertido con el paso del tiempo en uno de los cómicos más únicos de nuestro país.

Por último, el desdoblamiento de personalidad trae por la calle de la amargura a Dani Rovira. Eso de ser el perfecto señorito andaluz y el típico vasco en una misma película no puede ser bueno para la salud.

Sencillamente geniales

La integración social de las personas con enfermedad mental sigue necesitando el apoyo de organismos e instituciones que promuevan erradicar el estigma social y laboral al que se enfrentan. El enfermo mental puede integrarse en la vida social y laboral sin que ello represente un escollo para relacionarse con otras personas. Los cómicos por su cariz transgresor son capaces de desdoblar su personalidad hacia el extremo mostrando emociones que de otro modo no serían capaces de enseñarnos. Su genialidad les hace únicos.

Difundir el amor, compartir el articulo

Articulos relacionados

Comentarios

No hay comentarios en esta entrada.

Enlaces relacionados

No hay enlaces relacionados en esta entrada.