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El trastorno alimenticio también afecta a los hombres

trastorno alimenticio y vigorexia

 

Combatir la obesidad puede llegar a provocar serios trastornos alimenticios como la anorexia o la bulimia y, aunque una gran mayoría piense que este tipo de trastornos está ligado al sexo femenino, lo cierto es que es un problema que afecta de manera indiscriminada a personas de ambos sexos en la edad de la adolescencia o incluso en adultos jóvenes entre 19 y 30 años.

Si en el caso de las mujeres el principal motivo de los trastornos alimenticios es el deseo de verse delgadas para seguir los cánones de belleza actuales o para sentirse aceptadas socialmente, en los hombres el problema comienza a aparecer cuando desean aumentar su masa muscular para esculpir sus cuerpos.

Varones adolescentes vulnerables al trastorno alimentario

Estudios realizados entre varones adolescentes han concluido que más de un 18% presentan una preocupación excesiva por el peso y por su condición física y, aunque asistir al gimnasio y comer correctamente es una sana costumbre, cuando las horas de entrenamiento son excesivas y la dieta se convierte en una obsesión, está claro que ya representa un problema al que realmente no se le presta demasiada atención. Este problema tiene el nombre de vigorexia también conocida como dismorfia muscular o anorexia inversa.

Hombres afectados por la dismorfia muscular

Las personas que padecen anorexia o bulimia tienen una imagen distorsionada de su cuerpo y aunque sufren de una delgadez extrema, siguen estando preocupadas por la obesidad. El caso de la vigorexia, es el inverso, es mucho más común entre hombres y quienes la padecen suelen llevar una dieta rica en proteínas y libre de grasas que complementan con anabólicos y esteroides, dedican muchas horas de entrenamiento en un gimnasio para desarrollar la musculatura y, no obstante, siguen viéndose muy delgados. Esta delgadez extrema que sienten es el motivo por lo que exponen su cuerpo a situaciones que pueden terminar por desencadenar enfermedades como la ansiedad o la depresión.

Daños en la salud mental por la adicción al GYM

Aunque la vigorexia no está clasificada propiamente como una enfermedad, puede llegar a ser mortal y una de sus principales complicaciones es el atrofiamiento del musculo cardíaco y esto ocurre porque al aumentar su tamaño no llega a recibir el suficiente flujo sanguíneo. Además de este grave problema orgánico, el aislamiento social provocado por las horas que suelen pasar entrenando en el gimnasio para mejorar su físico y el consumo de sustancias dopantes para acelerar el desarrollo muscular, hace a estos varones dos veces más propensos al consumo de drogas y alcohol lo que agrava aún más el problema, pudiendo llegar a provocar serios daños en la salud física y mental como la ansiedad y depresión.

La mejor solución el apoyo psicológico

Aunque es indudable que la mejor solución es siempre la prevención es difícil al hablar de este tipo de trastorno mental por los factores socio-culturales que promueven un cuerpo idealizado y suponen una influencia negativa de la cultura de masas que rodea la sociedad actual. No hay por definición una sola causa que determine quien padece o no vigorexia. Es más bien una combinación que causas que terminan desencadenando este trastorno obsesivo compulsivo. El tratamiento consistirá, previo diagnostico especializado, por una atención psicológica que controle a largo plazo la evolución del paciente y le ayude a mejorar la autoestima, superar el miedo al fracaso y modificar la conducta para lograr que el individuo se sienta feliz consigo mismo.

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